miércoles, 17 de junio de 2009

Cómo no estar y sin embargo sentirte tan cerca...

Por un pelo, pienso a veces, por un poco...

Por una brizna de aire pude no haberme cruzado con el milagro que eres tú. Con la delicia que interpretas con cada movimiento que casi sin querer, como si te tropezases en un balls ceremonioso y bello como la luna, como tú; creas desde la nada, desde un vacío que atónito te contempla y no acierta a comprender como un envoltorio tan frágil es capaz de contener y resistir tanta belleza, tal brillo, tan honda y fiera pasión.

Pues son meros segundos los que determinan si morimos o vivimos; si caemos de un lado o de otro, si una carrera se decanta hacia un corredor blanco o hacia uno negro, es en esos instantes en que la pólvora permanece mojada en los que te quiero sentir muy mía, muy cerca, muy Natalia.

Siento que esté donde esté y quede tu mano donde quede; siempre que sea nuestro aniversario nuestros labios se estarán besando; tus pechos se apoyarán en el mío mientras mis manos te acarician el pelo con toda la suavidad...sintiéndote, siempre sintiéndote, pues la empatía y el amor nos harán ser uno solo cada día 17.

Tu niño.